Bueno, ya dije al abrir este blog que no solo pensaba hacer reseñas, sino también hablar un poco de mí, contar anecdotillas y cosas curiosas que me pasan... En fin, dejarme conocer un poco, que a lo tonto y a lo tonto me he mantenido en un anonimato bastante blindado.
Así que hoy mi propósito es contaros algunas cosillas sobre mí, a ver qué os parece:
1. Ayer descubrí que un compañero, a quien llamaremos Mr. X, piensa que la homosexualidad es antinatural. Bien, puedo entender que eso lo piensen los ancianos, quizá hasta algunos padres, porque se han criado en un entorno que se lo ha impuesto; pero tío, somos de una generación que ya debería haberlo aprendido: cualquier sexualidad es igual de válida y natural que las demás. Sobre todo porque "natural" es aquello que se da en la naturaleza, y la homosexualidad se da en (casi) todas las especies. Será más o menos útil a nivel evolutivo, más o menos frecuente, te gustará más o menos... Pero no puedes decir que sea antinatural. Antinatural es que en una especie que se ha impuesto a las demás gracias a su inteligencia, aún quede gente tan cerrada de mente.
2. Hace tiempo, en una clase de tutoría, pidieron que levantase la mano quien se creyese diferente, y toda la clase lo hizo. Pero, eso sí, luego se burlaban de Fulanito por jugar a las Magic, y de Zutanito por jugar al WoW. Genial, un aplauso por vuestra coherencia, por favor.
Pero, además, ¿qué os hace creeros tan especiales? Os gustan los mismos grupos, los mismos deportes, las mismas actividades de ocio, salís, bebéis, bailáis... Por dios, ¡si parecéis recién sacados de un molde! ¿Y aún tenéis las narices de creer que sois diferentes? Ni siquiera yo, que soy el más raro de vosotros, lo soy demasiado; ¿o me diréis que no hay gente a patadas por el mundo a la que le encanta leer, escribir, ver anime/manga, escuchar música japonesa...?
Sin embargo, los peores son los "hipsters", "gafapastas", "modernillos". Esas personas que, pretendiendo ser únicas, acaban convirtiéndose en idénticas, y aún tienen la indecencia de mirar a los demás con desprecio por ser normales. En fin... Y no os engañéis, demás tribus urbanas: os pasa lo mismo. Góticos, Emos, Heavys... Tanto querer ser diferentes y al final sois iguales.
3. No tengo favoritos. De nada. ¿Colores? Me gustan el negro, el blanco, el azul, el verde... ¿Música? Pop, k-pop, j-pop, música clásica... ¿Literatura? Agatha Christie, Dumas, Maquiavelo, Clarín...
Y tampoco tengo ídolos. No hay un autor/músico/lo-que-sea del que me guste todo. Me gusta una canción, una novela, un dibujo, no un artista. Y, desde luego, me la toca lo que esa persona haga con su vida privada: por mí como si se da a la zoofilia, a mí lo que me gusta es lo que produce, sobre su persona no creo que tenga que opinar.
4. No creo en ninguna religión, pero si tuviera que elegir una seguramente sería el budismo. Lo que tengo claro es que nunca podría aceptar una fé en cuyo nombre se hubieran cometido crímenes o que defendiera la desigualdad y la intolerancia.
5. Odio los libros de judíos en la época nazi. A ver, sí, comprendo que sufristeis mucho, pero antes de tragarme otro libro sobre lo fatal que lo pasasteis prefiero leer uno escrito por un negro, un gitano, un homosexual, un comunista... Todos esos colectivos que también las pasaron putas pero de los que, sorprendentemente, solo se habla en clase de historia y muy por encima. Hasta entonces, judíos míos, no pienso tragarme otro de vuestros libros.
6. No me gustan el alemán ni el chino. El segundo, no sé, nunca me ha sonado bien, y el primero... Puede que fuera un efecto rebote porque me obligaron a entrar en la sección bilingüe y a lo mejor le cogí manía. O puede nunca me pareciese especialmente bonito, no estoy seguro.
Por otro lado, me encantan el griego, el italiano, el latín, el koreano, el japonés, el francés... Hasta el inglés, aunque de las culturas anglosajonas solo me gustan los canadienses. Los ingleses me caerán bien cuando devuelvan a Egipto y Grecia todo lo que les robaron (ídem sobre los alemanes y su Museo de Pérgamo), los americanos cuando dejen de ser tan egocéntricos/prepotentes y los australianos... Bueno, contra esos no tengo nada concreto, pero hay arañas gigantescas y grimosillas. Cuando las extingan hablaremos.
7. Nunca me he enamorado, y doy gracias por ello. Honestamente, visto desde fuera el amor es una mierda, os pasáis la vida sufriendo, comiéndoos el coco, con celos y traiciones y sentimiento de culpa. Y cuando se acaba os pilláis cada cabreo/depresión/combinación-de-ambas... Pero es que, x tiempo después, volvéis a caer en lo mismo. ¿Qué demonios os pasa? ¿Os resetean el cerebro y se os olvida todo lo que sufristeis? Nunca lo entenderé, lo siento, y creo que prefiero no entenderlo.
*Anexo: escribo mucho sobre amor y desamor, de hecho es uno de mis temas favoritos para relatos cortos, pero todo es inventado. De hecho nunca escribo sobre mí, y todos los datos verdaderos que dejo caer en mis escritos los dejo caer a propósito, no conoceréis más de mí de lo que yo quiera que conozcáis.
8. Odio las faltas de ortografía, y la falta de modales, así que me paso la vida intentando evitarlas. Pero no os equivoquéis, no soy un pedante que corrija a los demás (salvo si el error es muy gordo, claro): con el tiempo he aprendido a contenerme, apretar los dientes y dejarlo correr.
Ah, y hablando de errores, traductores de series de televisión, os diré una cosa: a no ser que LA haya pegado a la pared con pegamento, se dice LE. ¡LE! ¡LE PEGÓ! Coña, ni que fuera tan difícil, se supone que habéis estudiado una carrera, esto ya tendríais que saberlo, y oír a la Dra. Brennan, una eminente experta en antropología con carrera y estudios cometer semejante error hace que me sangren los oídos.
Y eso es todo por hoy, otro día volveré para daros el coñazo con reseñas, o con más cháchara sobre mí, que también soy un sujeto digno de estudio :P
Buenas noches, y buena suerte ^^
And then there were none
Hola de nuevo, bloggers míos. Después
de un fin de semana algo desconectado (¿qué queréis? Se me acaban
los plazos y tengo mucho que hacer) vuelvo para seguir compartiendo
con vosotros mis muy interesantes y siempre válidas opiniones sobre
temas diversos. O para daros el coñazo, no estoy seguro xD
Lo cierto es que hoy no sé de qué voy
a hablaros, así que voy a echar una ojeada y decido de qué os
hablo.
…
Vale, mis libros de Bachillerato no son
un gran tema. Tampoco mis textos de griego, ni mis bolígrafos, ni
mis crucigramas (sí, hago crucigramas, solo me falta el bastón para
ser un vejestorio; bueno, en realidad tengo unos pocos muy monos,
peeero...). ¿Qué más, qué más? ¡Ajá!, ¡lo tengo!
Hoy voy a reseñar...
“Diez Negritos”
Lo reconozco, soy un gran fan de Agatha
Christie, siempre lo he sido. Poirot no me convence del todo, pero
los casos sin detective y los de Miss Marple me encantan. “Diez
Negritos” me lo recomendó mi madre, me lo compró y yo me lo leí
en una sola tarde. Luego tuve que trasnochar para hacer los deberes,
pero creo que mereció la pena.
El caso es que desde el principio te
muestran un elenco de personajes de lo más variopinto, desde una old
spinster (solterona, en
cristiano) hasta una joven institutriz, pasando por un general del
ejército, un detective privado, un médico, un juez... Todos ellos
torturados por un crimen con el que tienen que cargar desde hace
tiempo, claro está. Pero eso no es todo, sino que a todos los reúnen
en una mansión en una isla paradisíaca. Y yo ADORO las mansiones y
las islas paradisíacas. Y los asesinatos.
Bien,
el asesino (utilizo el masculino de 3ª persona por costumbre, nada
de spoilers... por ahora) demuestra ser desde el principio un tipo
inteligente, retorcido y con recursos, con una mente un poco
enfermiza y una determinación absoluta por vengar los crímenes que
no pudieron ser castigados en los tribunales. Molón, ¿verdad?
¿Quién puede no querer a un asesino así? (Aprovecho para mandar a
todos los fans de L a tomar por saco, así, gratuitamente ¬¬) Y
además los mata siguiendo las estrofas de una nana, y todo el mundo
sabe que no hay nada más guay que un asesino con un patrón, ya sea
una canción, una guía de ferrocarriles, la recreación de unos
asesinatos anteriores... Tiene todos los puntos para ser guay, y lo
es más cuando llegas al penúltimo capítulo. Porque, si en la isla
no hay nadie aparte de los diez invitados y todos mueren, ¿quién
demonios es el asesino? La respuesta está en el epílogo, solo son
un par de páginas, así que nada de vaguear.
Algunos
de los personajes carecen de profundidad, como el tipo que muere la
misma noche de la presentación, o la sirvienta. No es culpa de la
autora, es que si mueren en los primeros capítulos, ¿qué demonios
de personalidad van a desplegar? Otros, sin embargo, te enamoran,
como:
[+/-] Ver / Ocultar
Los otros... bueno, son los típicos personajes de novela negra, almas podridas que sucumbieron a la codicia, la envidia o el odio. Que no es que me desagraden, pero me parecen un poco bastante imbéciles. Un borracho, unos codiciosos, un idiota al volante, un asesino... Sosetes por comparación.
Vera
Claythorne, la joven
institutriz que mató (indirectamente) al hermano de su prometido
para que él heredase la fortuna y así poder estar juntos. Está un
poco zumbada, pero los niños me caen mal y las historias de amor
frustradas me gustan, así que yo la salvaría. Emily
Brent, la vieja solterona
que despidió a su criada por dejarse embarazar sin estar casada
empujándola al suicidio. Esta por lo general no cae bien, pero a mí
personalmente me agradan las viejas intransigentes siempre que no
existan de verdad, y no me parece que lo suyo sea un crimen. El
juez Wargrave, uno de esos
jueces intransigentes que cumplen con la legalidad, con una moral
inquebrantable y que no se corta un pelo en condenar a muerte a los
acusados si lo merecen. Lo siento, pero los tipos así me encantan, y
además demuestra ser un tipo listo y severo. Y el
general Macarthur, claro,
que mandó al amante de su esposa al frente de la guerra para
librarse de él, lo mismo que yo haría de estar en su lugar. Soy
rencoroso y cruel, ¿qué le vamos a hacer?
Los otros... bueno, son los típicos personajes de novela negra, almas podridas que sucumbieron a la codicia, la envidia o el odio. Que no es que me desagraden, pero me parecen un poco bastante imbéciles. Un borracho, unos codiciosos, un idiota al volante, un asesino... Sosetes por comparación.
La
narrativa, por si no estaba claro, está al nivel de la gran diosa de
la novela negra, tanto en español como en inglés. Ligerita, clara,
agradable de leer; las descripciones son precisas sin resultar
densas; y los asesinatos... Buah, no sé cómo demonios encontró la
forma de idear un crimen para cada estrofa de la nana, algunos nunca
se me habrían ocurrido. Y, por si fuera poco, la explicación final
de todo lo sucedido es tan obvia y clara que te quedas dudando cómo
es posible que no lo adivinaras, aunque hoy en día un crimen así
sería mucho más fácil de resolver (maldita ciencia forense).
Por lo
demás, “Diez Negritos” carece de puntos negativos, o yo no se
los encuentro, y es de esas novelas que se merece la popularidad de
la que goza. Aunque, claro está, yo no soy imparcial del todo y
puede que al leerla no os parezca tan buena, pero eso es cosa vuestra
¬¬
Nada
más que añadir. Es una de mis novelas favoritas, uno de los casos
que más me gustan, fácil de leer tanto en español como en inglés,
adictiva y muy pero que muy recomendable. Las adaptaciones al cine,
por el contrario, son decepcionantes, y la versión de 1960 (fecha
aproximada, sé que la tengo por casa pero no me apetece buscarla) se
pasa la fidelidad al libro por el forro de los mismísimos,
convirtiendo una fantástica novela en una basura cursiloide adaptada
para el público americano que no acepta los finales si no son del
estilo “y fueron felices y comieron perdices”. ¿Qué? Es verdad,
los americanos son unos fans de los finales románticos de baratillo,
y lo llevan demostrando desde hace siglos.
En
fin, que os la recomiendo encarecidamente. Puede que os guste más o
menos, pero nadie en el mundo podría arrepentirse de leer un libro
así, y si lo hace que coja “Teo va al zoo” y lea algo que esté
más a su nivel. Jo, qué despreciativo estoy hoy, no me lo tengáis
en cuenta.
Anécdota
extra: hace unos años me tocó leer la versión comic de esta novela
en Inglés, y como me conocía la historia al dedillo el examen me
salió per-fec-to. Yay me! :DAh, ¿y os habéis fijado en que en vez de poner los spoilers en blanco ahora los meto en menús desplegables? Mwahahaha, cómo molo.
Linchamiento
Hola :D
...
Sí, estoy aquí porque no me apetece nada corregir, ¿pasa algo? Pues eso.
Hoy voy a hacer algo horrible.
Algo que ningún "escritor digno" debería hacer.
Algo de lo que cualquier adolescente tendría que avergonzarse.
Voy a...
¡romper una lanza a favor de Crepúsculo! *chanchancháááán*
Lo sé, soy un monstruo y no merezco vuestro respeto, a pesar de lo cual sigo con mi plan. Creo que no es necesario aclararlo, pero soy un lector asiduo, he tratado y disfrutado con los clásicos y, en general, creo que tengo un buen criterio a la hora de elegir y valorar un libro, así que esto no es la opinión de un aficionado que solo ha leído Crepúsculo en toda su vida. Sin más dilación, comenzamos:
Cuando la madre de Bella Swan empieza a viajar con su nuevo marido, la joven de 17 años no tiene más remedio que abandonar su hogar en Phoenix y volver a vivir con su padre en la minúscula localidad de Forks, en el estado de Washington. Tras el incesante sol de Arizona, el brumoso clima gris de Forks resulta bastante exótico para Bella, al igual que sus nuevos compañeros de instituto, la familia Cullen. Increíblemente atractivos y sumamente reservados, no se parecen a nadie que haya conocido, en más sentidos de lo que imagina.
La verdad es que no sé ni por qué me molesto en poner un resumen, si todo dios ha oído hablar de esta novela y la película que le sigue.
El caso es que, como buen escritor, he tenido mi etapa de vergüenza, es decir, una época durante la cual escribía fan-fics y cosas por el estilo que, de salir a la luz, me hundirían en la miseria; y un día, en una de las entradas, alguien me comentó que la historia (la forma de narrar) le recordaba a Crepúsculo. En aquel entonces la cosa esta ni era famosa ni era nada, creo que ni había salido el segundo, así que busqué por internet, leí el argumento y me dije: "bueno, démosle una oportunidad".
Así que, el siguiente día que fui a una biblioteca, me compré el primero de la serie, el único que había. No voy a decir que lo devoré, me obsesioné o me enamoré de los protagonistas, porque sería exagerar, pero no me costó leerlo. Es narrativa fácil, agradable, ni está bien ni mal. El género romántico no suele estar entre mis favoritos, pero oye, dentro de lo que he leído no es lo peor, y te dejaba con ganas de más. Tiempo después encontré en una librería el segundo y el tercero, me los compré y, a lo largo de un par de semanas, me los leí también. De nuevo, no me parecieron malos, aunque tampoco brillantes.
Pues bien, fue por aquel entonces, si no me equivoco, que salió la película, el libro se convirtió en un superventas y no había quinqui que no hablase del tema. Y claro, entre los grandes entendidos y literatos que solo escuchan poesía gongoriana y death metal fusión blues de una banda checonoruega (aka gafapastas) empezaron a correr las críticas. Que si Crepúsculo es una m..., que menuda panda de fans moja..., que es una marico...
Vamos, que casi tuve que esconder los libros en mi estantería para no salir linchado. ¿Y cuáles eran sus argumentos?
Bien, el primero de todos, el nuevo concepto de vampiros que diseñó Stephanie Meyer. Los criticaban porque brillan con la luz del sol. ¡Oh, no!, ¡Dios santo!, ¡Qué aberración! Encantos, puede que Bram Stoker (de quien me he leído Drácula, que conste) sentase unas bases muy poderosas en el tema de los vampiros, pero eso no quita para que otro autor pueda venir luego y cambiar. Luego vais de progresistas en plan "vamos a ser raros porque lo normal es aburrido", pero no aceptáis que alguien se atreva a innovar y lo lapidáis porque ha "destrozado" una raza de seres que no existen. La otra crítica respecto a los vampiros era que no se alimentaban de sangre humana, y digo yo: ¿qué más os dará? La mayoría de ellos sí lo hacen, solo que esta agrupación en concreto no quiere hacerlo porque tienen conciencia. El concepto de vampiro de Stoker era un ser pensante, luego, de existir en la realidad, no sería raro que algunos llegasen a pensar que es mejor alimentarse de sangre de animales que de humanos. Yo mismo, si lo fuera, preferiría resistir la tentación y poder tener una vida normal a rendirme al impulso de beber sangre humana y pasarme la vida huyendo y temiendo que me maten durante el día.
Aclarado eso, el segundo argumento en contra era la protagonista. Vale, en este concuerdo un poco: la tía tiene menos personalidad que una patata hervida. Y la actriz no le da tampoco mucho dramatismo en la película, claro está. Pero, a pesar de todo, los personajes secundarios no están mal para el género: Edward es el típico chico de novela rosa, osea, guapo, inteligente, sensible, y pierde el culo por la prota sin razón, igual que los protagonistas de mil novelas de amor que no habéis criticado; Jacob... bueh, vale, este admito que es imbécil, solo es guapo y más salvaje, natural, una especie de contraparte para Edward (es necesario incluir en toda novela rosa un triángulo amoroso, y los chicos han de ser opuestos, tampoco es culpa de la autora haberse ajustado al canon); y la familia Cullen, que son majos, amables y tienen sus puntos buenos y malos (a mí me cae bien Alice, y puede que Carlisle; los demás me dan un poco más igual).
El tercer punto eran las fans. Son las que peor han salido paradas, pobres. Que sí, que es una tontería de libro, que nadie te está diciendo que deba ser tu favorito; pero si a ellas les gusta, ¿qué tiene de malo? Gracias a esta autora, una generación de chicos y chicas ha leído por lo menos una saga de libros gordos, que ya es más de lo que había en otras generaciones. Además, os recuerdo que esta guerra la empezásteis vosotros, porque no he visto a nadie crear grupos de tuenti, fb ni similares contra Bécquer, pero contra Crepúsculo los hay a patadas. ¿Qué más os da si les gusta esta novela romántica y hacen una cola del copón para ver la película en el estreno? En tanto que eso no os afecte directamente, ¿no podéis dejarlo correr? Por dios, seguro que hubo quienes criticaron Harry Potter como vosotros criticáis Crepúsculo, y seguro que el mago de las gafas os encanta (yo soy más de Malfoy, me gustan más los antagonistas). ¿Podéis respetar los gustos ajenos?
Y luego está la crítica al argumento y a la forma de narrar. Señores, esta novela no tenía aspiraciones a pasar a la historia, no nos engañemos. Es literatura FÁ-CIL. Agradable. Amena. Para pasar el rato. No quería un argumento complejo y enrevesado, unos personajes torturados y angustiados... ¡quería ser un libro entretenido! Mirad atrás, la novela rosa existe desde hace siglos, y se mantiene porque tiene su público. Y no me vengáis con el ejemplo de la telebasura porque no es lo mismo: la novela romántica no se mete en la vida de nadie real, no hace ningún daño (ni a ti ni a quienes te rodean) ni te pudre las neuronas. Simplemente es un género, igual que el policíaco, el fantástico o la ciencia-ficción, con sus propias normas a la hora de escribir y sus argumentos envasados. Y todos los géneros tienen, ¿o me vais a decir que los libros de fantasía no tienen una misma serie de monstruos básicos y el argumento típico de "héroe salva el mundo"? ¿O que en la novela policíaca el protagonista no es un tipo curtido que se salta las leyes porque tiene un gran sentido de la moral y el asesino es quien menos te lo esperas?
Pues bien, eso era lo que quería decir a favor de Crepúsculo. Que no, que no es de mis novelas favoritas; que sí, que el éxito que tuvo es desproporcionado en relación a la calidad que ofrece; que no, claro que no pasará a los anales de la historia. ¿Vale? Es un libro que leer si te aburres, no está mal ni que te guste ni que no te guste, no es una obra de Satán, no es un truño. Es una novela de-cen-te, y si tiene sus fans, pues bien por la autora. ¿En qué os afecta a vosotros? En el mundo se publican libros a patadas cada año, en vez de compraros este comprad otro que sí os guste. ¡Solucionado! Y si ponen la película por la tele, cambiad de canal, que para eso se inventó el mando a distancia. ¿Realmente es tan difícil?
Dicho esto, estoy preparado para las críticas, el linchamiento y todo el show. Adelante, mandadme a la hoguera por no estar a la altura de sus eminencias, grandes conocedores de la literatura y jueces supremos de lo que es aceptable leer y lo que no.
...
Sí, estoy aquí porque no me apetece nada corregir, ¿pasa algo? Pues eso.
Hoy voy a hacer algo horrible.
Algo que ningún "escritor digno" debería hacer.
Algo de lo que cualquier adolescente tendría que avergonzarse.
Voy a...
¡romper una lanza a favor de Crepúsculo! *chanchancháááán*
Lo sé, soy un monstruo y no merezco vuestro respeto, a pesar de lo cual sigo con mi plan. Creo que no es necesario aclararlo, pero soy un lector asiduo, he tratado y disfrutado con los clásicos y, en general, creo que tengo un buen criterio a la hora de elegir y valorar un libro, así que esto no es la opinión de un aficionado que solo ha leído Crepúsculo en toda su vida. Sin más dilación, comenzamos:
"Crepúsculo"
La verdad es que no sé ni por qué me molesto en poner un resumen, si todo dios ha oído hablar de esta novela y la película que le sigue.
El caso es que, como buen escritor, he tenido mi etapa de vergüenza, es decir, una época durante la cual escribía fan-fics y cosas por el estilo que, de salir a la luz, me hundirían en la miseria; y un día, en una de las entradas, alguien me comentó que la historia (la forma de narrar) le recordaba a Crepúsculo. En aquel entonces la cosa esta ni era famosa ni era nada, creo que ni había salido el segundo, así que busqué por internet, leí el argumento y me dije: "bueno, démosle una oportunidad".
Así que, el siguiente día que fui a una biblioteca, me compré el primero de la serie, el único que había. No voy a decir que lo devoré, me obsesioné o me enamoré de los protagonistas, porque sería exagerar, pero no me costó leerlo. Es narrativa fácil, agradable, ni está bien ni mal. El género romántico no suele estar entre mis favoritos, pero oye, dentro de lo que he leído no es lo peor, y te dejaba con ganas de más. Tiempo después encontré en una librería el segundo y el tercero, me los compré y, a lo largo de un par de semanas, me los leí también. De nuevo, no me parecieron malos, aunque tampoco brillantes.
Pues bien, fue por aquel entonces, si no me equivoco, que salió la película, el libro se convirtió en un superventas y no había quinqui que no hablase del tema. Y claro, entre los grandes entendidos y literatos que solo escuchan poesía gongoriana y death metal fusión blues de una banda checonoruega (aka gafapastas) empezaron a correr las críticas. Que si Crepúsculo es una m..., que menuda panda de fans moja..., que es una marico...
Vamos, que casi tuve que esconder los libros en mi estantería para no salir linchado. ¿Y cuáles eran sus argumentos?
Bien, el primero de todos, el nuevo concepto de vampiros que diseñó Stephanie Meyer. Los criticaban porque brillan con la luz del sol. ¡Oh, no!, ¡Dios santo!, ¡Qué aberración! Encantos, puede que Bram Stoker (de quien me he leído Drácula, que conste) sentase unas bases muy poderosas en el tema de los vampiros, pero eso no quita para que otro autor pueda venir luego y cambiar. Luego vais de progresistas en plan "vamos a ser raros porque lo normal es aburrido", pero no aceptáis que alguien se atreva a innovar y lo lapidáis porque ha "destrozado" una raza de seres que no existen. La otra crítica respecto a los vampiros era que no se alimentaban de sangre humana, y digo yo: ¿qué más os dará? La mayoría de ellos sí lo hacen, solo que esta agrupación en concreto no quiere hacerlo porque tienen conciencia. El concepto de vampiro de Stoker era un ser pensante, luego, de existir en la realidad, no sería raro que algunos llegasen a pensar que es mejor alimentarse de sangre de animales que de humanos. Yo mismo, si lo fuera, preferiría resistir la tentación y poder tener una vida normal a rendirme al impulso de beber sangre humana y pasarme la vida huyendo y temiendo que me maten durante el día.
Aclarado eso, el segundo argumento en contra era la protagonista. Vale, en este concuerdo un poco: la tía tiene menos personalidad que una patata hervida. Y la actriz no le da tampoco mucho dramatismo en la película, claro está. Pero, a pesar de todo, los personajes secundarios no están mal para el género: Edward es el típico chico de novela rosa, osea, guapo, inteligente, sensible, y pierde el culo por la prota sin razón, igual que los protagonistas de mil novelas de amor que no habéis criticado; Jacob... bueh, vale, este admito que es imbécil, solo es guapo y más salvaje, natural, una especie de contraparte para Edward (es necesario incluir en toda novela rosa un triángulo amoroso, y los chicos han de ser opuestos, tampoco es culpa de la autora haberse ajustado al canon); y la familia Cullen, que son majos, amables y tienen sus puntos buenos y malos (a mí me cae bien Alice, y puede que Carlisle; los demás me dan un poco más igual).
El tercer punto eran las fans. Son las que peor han salido paradas, pobres. Que sí, que es una tontería de libro, que nadie te está diciendo que deba ser tu favorito; pero si a ellas les gusta, ¿qué tiene de malo? Gracias a esta autora, una generación de chicos y chicas ha leído por lo menos una saga de libros gordos, que ya es más de lo que había en otras generaciones. Además, os recuerdo que esta guerra la empezásteis vosotros, porque no he visto a nadie crear grupos de tuenti, fb ni similares contra Bécquer, pero contra Crepúsculo los hay a patadas. ¿Qué más os da si les gusta esta novela romántica y hacen una cola del copón para ver la película en el estreno? En tanto que eso no os afecte directamente, ¿no podéis dejarlo correr? Por dios, seguro que hubo quienes criticaron Harry Potter como vosotros criticáis Crepúsculo, y seguro que el mago de las gafas os encanta (yo soy más de Malfoy, me gustan más los antagonistas). ¿Podéis respetar los gustos ajenos?
Y luego está la crítica al argumento y a la forma de narrar. Señores, esta novela no tenía aspiraciones a pasar a la historia, no nos engañemos. Es literatura FÁ-CIL. Agradable. Amena. Para pasar el rato. No quería un argumento complejo y enrevesado, unos personajes torturados y angustiados... ¡quería ser un libro entretenido! Mirad atrás, la novela rosa existe desde hace siglos, y se mantiene porque tiene su público. Y no me vengáis con el ejemplo de la telebasura porque no es lo mismo: la novela romántica no se mete en la vida de nadie real, no hace ningún daño (ni a ti ni a quienes te rodean) ni te pudre las neuronas. Simplemente es un género, igual que el policíaco, el fantástico o la ciencia-ficción, con sus propias normas a la hora de escribir y sus argumentos envasados. Y todos los géneros tienen, ¿o me vais a decir que los libros de fantasía no tienen una misma serie de monstruos básicos y el argumento típico de "héroe salva el mundo"? ¿O que en la novela policíaca el protagonista no es un tipo curtido que se salta las leyes porque tiene un gran sentido de la moral y el asesino es quien menos te lo esperas?
Pues bien, eso era lo que quería decir a favor de Crepúsculo. Que no, que no es de mis novelas favoritas; que sí, que el éxito que tuvo es desproporcionado en relación a la calidad que ofrece; que no, claro que no pasará a los anales de la historia. ¿Vale? Es un libro que leer si te aburres, no está mal ni que te guste ni que no te guste, no es una obra de Satán, no es un truño. Es una novela de-cen-te, y si tiene sus fans, pues bien por la autora. ¿En qué os afecta a vosotros? En el mundo se publican libros a patadas cada año, en vez de compraros este comprad otro que sí os guste. ¡Solucionado! Y si ponen la película por la tele, cambiad de canal, que para eso se inventó el mando a distancia. ¿Realmente es tan difícil?
Dicho esto, estoy preparado para las críticas, el linchamiento y todo el show. Adelante, mandadme a la hoguera por no estar a la altura de sus eminencias, grandes conocedores de la literatura y jueces supremos de lo que es aceptable leer y lo que no.
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